Desde el comienzo de la revuelta saltaron las noticias sobre la presencia de personal militar extranjero a sueldo de gobierno libio que estarían tomando parte en los combates. Libia fue siempre un país bastante dependiente del personal extranjero para el funcionamiento de sus equipos más avanzados y la instrucción de sus fuerzas armadas. Libia mantuvo buenas relaciones con Yugoslavia, país del que importó aviones G-2 y J-21. Llegó incluso a haber allí un escuela de pilotos libia.

Tim Judah pone en duda en Monocle.com la credibilidad de la fuente de la que surgió la noticia de pilotos serbios tomando parte de los combates en Libia.

20Minutos cuenta que miembros de la empresa española SGSI contratados por una petrolera occidental para evacuar del país a algunos de sus ejecutivos (trabajo ya realizado) y para proteger “los intereses y las instalaciones” de esa petrolera se han quedado en el país para instruir a los rebeldes “de forma altruista y voluntaria” ayudar a los rebeldes.

Por último Andrew Osborn cuenta en The Telegraph sobre la presencia de bielorrrusos en Libia al servicio del régimen de Gadafi.