The war in the desert. Why the Sahara is terror’s new front line” por Firle Davies y Alastair Leithead en BBC News (21 junio 2018).

Un reportaje periodístico con gran despliegue visual que arranca con la crisis de Mali (2012-2013) y describe el panorama de un estado débil con escasa presencia en territorios donde los yihadistas son tolerados porque imponen orden y justicia mientras ha ido penetrando formas mucho más conservadoras que el Islam local. Además, las fuerzas yihadistas se financian de los tráficos ilícitos.

La misión de la ONU es descrita de forma crítica. 14.000 cascos azules de 60 países con muy distintas capacidades, medios y voluntades de actuar. Además, el papel activo de Estado Unidos y Francia en su particular lucha contraterrorista deja a las fuerzas de la ONU en una situación compleja, ya que en teoría son neutrales pero la percepción local es que son una más de las fuerzas extranjeras involucradas en la lucha contra el yihadismo.

La falta de ingresos por turismo, sequías y potenciales conflictos entre grupos étnicos dedicados a la ganadería transhumante y la agricultura genera el contexto para que los jóvenes se sumen a las filas del yihadismo o emigren en un territorio sin perspectivas de futuro.

“La amenaza terrorista en el Sahel se extiende rápidamente” por ONU Noticias (15 noviembre 2018).

El artículo recoge la situación en la región del Sahel poco después de la comparecencia de Jean Pierre Lacroix, jefe de mantenimiento de la paz de la ONU, en la que dio cuenta la paralización sufrida por la organización regional G-5 tras un ataque yihadista contra la sede en Sévaré (Mali).

La organización G-5 la forman Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Níger, que han puesto en pie una Fuerza Conjunta que adolece de falta de recursos porque los países que prometieron donaciones no han entregado los fondos.

El artículo da cuenta de la expansión del yihadismo por Burkina Faso y Níger en un contexto regional de países donde la violencia tiene un impacto sobre las perspectivas de futuro de sus habitantes porque se paraliza servicios públicos como la educación y potenciales inversiones se paralizan.

Is West Africa Sliding Towards Chaos? por Scott Morgan en Military Africa (12 diciembre 2019).

El artículo fue publicado al calor de varios incidentes en Burkina Faso y Níger, que constaban la expansión de los grupos yihadistas en ambos países, mientras señalaba el descontento en Mali por la presencia extranjera en el país que se prolonga desde la Operación SERVAL de 2013.

El autor señala la preocupación en otros países de África Occidental como Togo y Costa de Marfil ante la expansión del yihadismo.

África Occidental y el Sahel sufrieron “una violencia terrorista sin precedentes” en los últimos meses” en Noticias ONU (8 enero 2020).

El artículo recoge la comparecencia de Mohamed Ibn Chambas, máximo responsable de la Oficina de las Naciones Unidas para África Occidental y el Sahel, ante el Consejo de Seguridad. Presentó un panorama preocupante en el que la violencia yihadista ha multiplicado en los últimos años el número de muertos en la región y se ha expandido geográficamente. Además señaló las interconexiones entre el terrorismo, el crimen organizado y la violencia entre comunidades.  

Se mencionan como avances los procesos de diálogos nacional en varios países de la región y el lanzamiento del Plan de Acción 2020-2024 por parte de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental.

La grave crisis en el Sahel” por Willy Pulido en The Political Room (febrero 2020).

El artículo refleja cómo los problemas que se venían anticipando en la región ya alcanzaron una dimensión tal que tuvo lugar una cumbre extraordinaria de los países del G-5 en París.

La violencia en Mali se ubica actualmente en la región central, en torno a la región de Mopti y tiene carácter interétnico, agravada por los problemas de gobernanza y la competición por los recursos con el contexto de sequías de fondo.

La situación se complica ante los planes estadounidenses de retirarse de la región, dada la dependencia que tiene la lucha contra el yihadismo en la región de los medios ISR y la capacidad logística estadounidense. Llegado el caso, los países europeos tendrían que implicarse más.

The End of the Sahelian Anomaly: How the Global Conflict between the Islamic State and al-Qa`ida Finally Came to West Africa” por Héni Nsaibia y Caleb Weiss en CTC Sentinel (julio 2020)

Un análisis largo y pormenorizado de las razones que llevaron a ambos grupos a colaborar localmente en la región, mientras mantenían eran rivales en otros lugares. Un cambio en la franquicia local del Estado Islámico, que ha recentralizado el poder, ha dejado menos margen de autonomía al Estado Islámico en el Gran Sáhara e imponiendo la línea ortodoxa de rivalidad con Al Qaeda. Además, ambos grupos han seguido una estrategia diferente en su trato con la población que destaca, en el caso del Estado Islámico, por su intransigencia.

Jihadists in the Sahel threaten west Africa’s coastal states por The Economist (9 julio 2020).

La expansión del yihadismo en el Sahel amenaza a varios países del África Occidental, como Benin, Ghana y Costa de Marfil. De hecho se expanden en tres ejes desde Mali: hacia el oeste en dirección Senegal; al sur en dirección Benin, Ghana, Togo y Costa de Marfil; al este en dirección Nigeria. Los yihadistas están aprovechando los tradicionales corredores migratorios y participan en el comercio de recursos como el oro explotado en Burkina Faso.

La brutalidad de los ejércitos locales y estrategias, como la francesa de aliarse con grupos tuareg en Mali, avivan los conflictos interétnicos. Existe una pérdida de confianza de la población civil que en algunos casos legitima la acción de los grupos yihadistas a los que percibe como protectores o aliados frente a la violencia gubernamental.

Watchdog Warns of ‘Limited Progress’ in Africa Counterterror Fight” por Jeff Seldin en Voice of America (1 septiembre 2020).

El informe de un general estadounidense, encargado de auditar las operaciones militares antiterroristas estadounidenses, concluye que los Estados Unidos y sus aliados han logrado progresos limitados en África. Los recientes acontecimientos de la expansión de la pandemia global del coronavirus genera un contexto propicio de debilidad estatal y crisis económica que puede ser aprovechado por los grupos armados.

El Sahel, de Mali en peor” de Félix Arteaga en el Real Instituto Elcano (20 octubre 2020).

A la lucha contra el yihadismo en el Sahel se dedican diversas organizaciones regionales y misiones internacionales en la región que plantean un desafío de coordinación. Las fuerzas armadas locales se enfrentan con escasos medios y personal, además de problemas de corrupción y liderazgo, a un enemigo que lleva la iniciativa.

La llegada al poder de un nuevo gobierno militar en Mali, tras el golpe de Estado, parece que trae consigo una aproximación diferente a la lucha contra insurgencia de inspiración rusa: acciones de fuerza sin acción política o social combinada con operaciones de información.

Materiales de referencia.

Mapping Armed Groups in Mali and the Sahel” en ECFR.

The Geography of Conflict in North and West Africa” en OECD.

Observatorio de Yihadismo en el Magreb y el Sahel” en OIET.