Enfrentamientos entre el grupo separatista Movimiento de Fuerzas Democráticas de Casamance y fuerzas del gobierno senegalés se saldó la pasada semana con cinco soldados muertos, cinco presuntos rebeldes muertos y dos civiles muertos.

La región senegalesa de Casamance, al sur del país y de mayoría cristiana, había sido escenario de violencia insurgente desde 1982 hasta 2004, en que se firmó un acuerdo de paz entre los rebeldes separatistas y el gobierno.