La decisión del presidente Wade de presentar a una tercera reeleción a pesar de que la Constitución senegalesa limite su número a dos ha desatado protestas en la capital del país. Anteriormente se consideraba a Senegal una de los países más estables de África. Pero la experiencia de Costa Marfil enseña que esos títulos honoríficos se pueden perder de forma inesperada.

Senegal, es por cierto, el punto de partida de los cayucos que transportan inmigrantes a España tras el blindaje de las costas del Sáhara Occidental y una mayor vigilancia en Mauritania.