Anoche las noticias hablaban de que la ciudad de Az Zawiya había caído en manos de las fuerzas gubernamentales. Y hoy vuelven a saltar los titulares de que prosiguen los combates. La realidad está a medio camino. Parte de la ciudad ha caído en manos del régimen, que ha mostrado en TV imágenes de combatientes rebeldes prisioneros. Tras la encarnizada defensa pareciera que el propósito de los atacantes sea “castigar” a la ciudad. También siguen los combates y el asedio sobre Masrata, sin que en el oeste del país los rebeldes hayan podido organizar fuerzas que socorran a ambas poblaciones.

En el este la línea del frente se ha establecido en Bin Yawad, más cerca todavía de Ras Lanuf que de Sirte. La ofensiva rebelde la encabezan dos columnas motorizadas de forma improvisada equiparables a un batallón. Una de ellas, al menos, está liderada por un coronel. Su efectividad en el combate se ha visto influido principalmente por las deserciones y cambios de bando entre las fuerzas gubernamentales. Ahora misma parece que haya negocaciones en Sirte con elementos contrarios al régimen. La caída de la zona natal de Gaddafi en manos rebeldes no sólo sería un golpe psicológico, sino que permitiría enlazar las dos mitades del país. Pero está por ver que las fuerzas rebeldes sean capaces de mover columnas a tal distancia de sus puntos de partida. Y más cuando se habla de que la paralización de la industria petrolera libia podría provocar pronto un desabastecimiento de combustibles.

El bando rebelde cuenta con un “gobierno provisional” en el que a los pocos días de la revuelta se sumaron varios coroneles. Sin embargo no parece que hayan podido ejercer dirección estratégica alguna. Las dos columnas móviles combatiendo al oeste de Ras Lanuf no parecen muy coordinadas. Una de ellas cayó en una emboscada en Bin Yawad después de que la otra hubiera pasado de largo de la población haciendo creer a la primera que la ciudad no era hostil. Mientras en el oeste del país cada ciudad bajo asedio gubernamental resiste como puede sin que haya movimientos de fuerzas que refuercen o alivien la situación de ciudades vecinas.

La presente situación en el largo plazo sólo puede beneficiar al régimen.