Mientras los medios de comunicación alimentan la confusión trazando los acontecimientos en la bisectriz de lo que declaran los rebeldes libios y el gobierno libio podemos trata de aclarar la situación.

En el oeste del país, bastión del régimen en torno a la capital, apenas quedan ya bastiones de resistencia en la ciudad de Az Zawiya. Las fuerzas de Gaddafi han lanzado, como hicieron en Trípoli tras el apaclamiento de las revueltas, a buscar sospechosos de haberse unido a los rebeldes casa por casa. No hay apenas noticias de los acontecimientos del resto de ciudades en esa región del país. Pero es probable que una vez “pacificada” Az Zawiya el régimen lance sus fuerzas contra otras ciudades clave, como Misrata, y envíe sus reservas al frente oriental. Se padece un “apagón informativo” con la falta de actualizaciones de las fuentes locales y la detención de periodistas internacionales. La reversa fortuna de los rebeldes en estos días propiciará sin duda los rumores y las falsas noticias que tengan más de deseo que realidad.

En el este del país llegaban noticias confusas sobre ataques desde el mar contra Ras Lanuf desde “petroleros que lanzan cohetes”. Se trataban de los buques de asalto anfibio clase Polnochny que Libia disponía pero no se tenía noticias de su operatividad. La clase Polnochny dispone de 2 lanzaderas de 18 cohetes de 140mm.

La intensificación de los bombardeos aéreos (con mayor precisión y contundencia) sobre Ras Lanuf, el asalto anfibio y la llegada al frente de unidades acorazadas (¿vía las LST?) ha empujado a los rebeldes fuera de Ras Lanuf. Las fuerzas gubernamentales han empleado un An-26 como avión de observación o presumiblemente puesto de mando volante sobre la zona.

Las limitaciones de los rebeldes han quedado claramente de manifiesto en estos últimos días.