El pasado 29 de mayo asumió su cargo el nuevo presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari. Esta nueva etapa política en Nigeria ha generado ilusión y esperanza porque se trata del primer caso de alternancia política llevada a cabo de forma  pacífica en Nigeria. El presidente Buhari ha establecido como una de sus acciones prioritarias de gobierno la lucha contra la insurgencia yihadista de Boko Haram, que lanzó varios atentados y ataques coincidiendo con la llegado del nuevo gobierno.

El nuevo gobierno tiene dentro de las fuerzas armadas y de seguridad bastantes áreas en las que emprender reformas. Lo que ha quedado de momento claro es la importancia de la agenda internacional para el presidente Buhari. El miércoles 3 de junio emprendió una gira internacional que le llevó ese día a Níger, el día jueves 4 de junio a Chad. En ambos países Boko Haram estuvo en la agenda. El lunes 8 de junio viajó a Alemania para  asistir a la cumbre del G7 con una lista de peticiones relacionadas con el terrorismo y del desarrollo.

El martes 9 de junio se organizó en Abuja una reunión de los jefes de estado mayor de los países de la cuenca del lago Chad presidida por el jefe del estado mayor de las fuerzas armadas nigerianas y que sirvió de preparación para una cumbre de jefes de Estado, además de ultimar detalles para el lanzamiento de la Multi-National Joint Task Force. Los presidentes de Chad, Níger y Benin junto con el ministro de defensa de Camerún se reunieron el jueves 11 de junio en el aeropuerto de Abuya. Entre las medidas que tratarán de impulsar la fuerza multinacional citada, que tendrá liderazgo nigeriano y sede en Yamena (Chad). La formarán 8.700 miembros, entre militares, policías y civiles.