El nuevo mando regional militar estadounidense para África, AFRICOM, fue anunciado como una organización innovadora que pondría el énfasis en la coopeación cívico-militar y en la que tendría un papel destacado el personal civil, principalmente del Departamento de Estado.

A pesar de la buena voluntad manifestada la mayoría de análisis sobre la creación de AFRICOM lo ponían en relación con la creciente importancia de los hidrocarburos extraídos en África para EE.UU., la presencia en el continente de varias organizaciones aliadas de Al Qaeda y el creciente papel económico y político de China. Todo ello no fue pasado por alto en África, donde ningún país se postuló abiertamente para albergar el cuartel general de AFRICOM.

Gordon Lubold contaba esta semana en The Christian Science Monitor que el Pentágono está reconsiderando la ubicación de AFRICOM, que podría finalmente quedarse en Alemania o establecerse en la costa este de EE.UU. Y que por otra lado también se está replanteando el peso de los funcionarios civiles, dada la dificultad de establecer una verdadera organización interagencias.