Las instalaciones militares en Sabha se han convertido en el nudo de comunicaciones por el que entran en Libia los combatientes subsaharianos.

En Sabha se localizaban los centros de desarrollo de los programas de misiles balísticos y “armas de destrucción masiva libios. Gaddafi anunció en diciembre de 2003 su renuncia a tal tipo de armas. Pero la zona, con sus pistas de aterrizaje y búnkers subterráneos, siguió siendo militarmente relevante.

No debe ser casualidad que a las 24 horas de las noticias del desplazamiento de fuerzas (¿las últimas reservas estratégicas del régimen?) desde Sabha a Sirte empezase la ofensiva del régimen hacia el este.