Mahamadou Issoufou se proclamó presidente de Níger en la segunda vuelta de unas elecciones supervisadas por las organización regional ECOWAS y la Unión Africana.

Estas elecciones tuvieron lugar después de que un golpe de estado derrocara al anterior presidente que trató de prolongar ilegalmente su mandato. La democracia se va abriendo paso en el Sahel, a pesar de ser una región extremadamente pobre y sometida a la acción de Al Qaeda en el Magreb Islámico.