La destrucción sufrida por las fuerzas del régimen de Gaddafi a las afueras de Bengasi no parecen ser obra del puntual ataque francés de ayer por la tarde. Posiblemente en la oleada de ataques aéreos que siguió a los misiles hubo ataques contra las fuerzas del régimen.

Un nuevo día ha permitido ver el alcance de la destrucción y cómo material militar ha caído en manos de los rebeldes: Carros de combate T-72 y sistemas anitaéreos SA-8B.

Nota curiosa: Uno de los rebeldes sostiene un subfusil británico Sten de la Segunda Guerra Mundial. ¿Un “recuerdo” que conservó la familia de aquella guerra?