Lejos de las declaraciones del líder golpista, la nueva junta no controlaba el norte de Malí. Y en ese vacío, el Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA) proclamó la independencia de la mitad Norte de Malí.

La zona ha sido por largo tiempo área de operaciones de Al Qaeda en el Magreb Islámico y traficantes de cocaína proveniente de Sudamérica, que aprovechan la enorme extensión de un desierto poco controlado. La debilidad de este nuevo Estado es motivo de preocupación. Así el Instituto Español de Estudios Estratégico, bastante prolífico últimamente en la publicación de documentos de análisis, ha presentado un brevísimo análisis de Jorge Bolaños Martínez en el que plantea el impacto que tienen estos acontecimientos para la rama saheliana de Al Qaeda.