Tras reconocer la deficiente formación de sus soldados y policías el gobierno libio solicitó ayuda internacional. Varios países de la OTAN se ofrecieron para ello y de aquel compromiso salió un programa de formación dirigido por el ejército estadounidense a realizar en Bulgaria.

En las próximas semanas viajará a Libia una delegación del ejército estadounidense para diseñará con la colaboración local el programa de formación y hacer la selección del personal. 500 soldados de la 1ª División de Infantería se encargarán de la formación de entre 5.000 y 8.000 soldados libios.