Durante la noche del sábado 20 al domingo 21 de diciembre las fuerzas francesas en Mali lanzaron una operación contra una concentración de insurgentes que habían establecido un “gran campamento establecido en una zona densamente arbolada” de la región de Mopti. En la operación participó un dron MQ-9 Reaper que permitió guiar hasta el lugar a las fuerzas francesas de operaciones especiales, que contaron además con el apoyo de helicópteros de ataque Tigre.

El resultado de la operación fueron 33 insurgentes muertos y la captura de 4 motos y 4 vehículos todoterreno, uno de ellos dotado de un montaje antiaéreo. Además, fueron liberados 2 gendarmes malienses que habían sido secuestrados por los insurgentes semanas atrás.

La operación continuó durante el domingo 21 de diciembre, con un enfrentamiento adicional con insurgentes llegados al lugar en motocicleta. La novedad fue que por primera vez los drones MQ-9 Reaper del escuadrón 1/33 Belfort del Ejército del Aire francés emplearon armamento en una operación real, en este caso la bomba guiada GBU-12 de 500 libras. El resultado de los combates del domingo 21 fue la muerte de siete insurgentes.

Los drones Reaper franceses han sido desplegados en la región recientemente. Operan desde Niamey (Níger) y, según fuentes militares francesas, su principal objetivo es la vigilancia y obtención de inteligencia. Operan armados para atacar blancos de oportunidad. El día 19 de diciembre las fuerzas francesas realizaron la primera prueba de tiro con armamento real.

MQ-9 Reaper del Ejército del Aire francés en Niamey (Níger) con dos bombas GBU-12 el 15 de diciembre de 2019. Foto EMA/AA vía @ForcesOperation.