El presidente de Argelia, Abdelaziz Bouteflika , ha reconocido estos días que el número de víctimas de la guerra civil en el país se eleva a 150.000 muertos.

Iniciado en 1992, cuando el ejército anuló unas elecciones que daban como ganador al Frente Islámico de Salvación, el conflicto ha llegado a una fase residual. Paradójicamente, derrotados y acorralados muchos yihadistas argelinos han terminado refugiándose en Europa donde siguen activos. Una razón más de por qué nuestro Flanco Sur es relevante. Aunque las amenazas no sean las que muchos creen.