En 2010 Rusia y Libia firmaron un acuerdo por valor de 1.750 millones de dólares para la modernización de vehículos blindados y armamento de origen soviético en uso en Libia. El embargo internacional impuesto al régimen de Gadafi de la guerra civil paralizó el acuerdo.

El martes 24 de septiembre tuvo lugar en la base aérea de Mitiga la ceremonia de entrega de un primer lote de 10 cazacarros Khrizantema-S basados en el chasis del BMP3 que Libia había adquirido en aquel contrato.