Tras el secuestro de 200 estudiantes en una escuela nigeriana, el gobierno camerunés desplegó tropas en la frontera para hacer frente a la infiltración de fuerzas yihadistas del grupo Boko Haram. Desde entonces se han producido varios enfrentamientos. Según fuentes camerunesas, más de cien miembros de Boko Haram murieron en enfrentamientos con el ejército en la primera semana de junio. Según el coronel Didier Badjeck, portavoz militar camerunés, Boko Haram se ha convertido en una serie amenaza en el norte de Camerún, donde recluta jóvenes, mata y saquea. Al frente de los combates se encuentran los Bataillon d’Intervention Rapide (BIR).

El 27 de julio alrededor de 200 miembros de Boko Haram lanzaron un ataque en la localidad de Kolofata, en suelo camerunés. Asaltaron la casa de Amadou Ali, viceprimer ministro y del alcalde, que es un líder religioso local. El ataque se saldó con tres personas muertas y numerosos rehenes. Entre ellos, la mujer de Amadou Ali, el alcalde, la familia del alcalde y varios gendarmes. El rumbo de los atacantes era el estado de Borno, al otro lado de la frontera con Nigeria.

Varios días después, la mujer del viceprimer ministro fue rescatada en una operación militar que se saldó con 16 muertos. El presidente de Camerún, Paul Biya, prometió entonces la reorganización de la operación militar que hace frente a Boko Haram en el norte del país y cesó al jefe de un batallón desplegado en la zona junto con el comandante de la gendermería.