Flanco Sur nació en agosto de 2002 como una página personal picando código HTML en el bloc de notas de Windows. El objetivo entonces era recopilar para el público español la escasa información disponible sobre las fuerzas armadas de Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y el Frente Polisario. La página nació precisamente en agosto de 2002, al calor del interés generado sobre el tema por la crisis del islote de Perejil, tras un par de años de recopilación de la información compartida en foros y obtenida en revistas. Hay que ponerse en el contexto de la época, cuando no existían portales especializados ni circulaban noticias, vídeos y fotos por las redes sociales. Flanco Sur cubría entonces un vacío informativo considerable.

Hasta las jornadas de puertas abiertas con motivo del 50º aniversario de la independencia no hubo fotos procedentes de Marruecos de ciertos materiales como los T-72.

La página pasó por diversas etapas. Fue un blog en el portal Blogsome y contó con dominios como FlancoSur.tk y FlancoSur.info En 2005 era evidente que la brecha en capacidades militares a ambas orillas del Mar Mediterráneo auguraban una cierta tranquilidad en los años venideros, mientras que la atención debía centrarse más al sur. Así nació en este blog el concepto Flanco Sur Profundo, que luego fue desarrollado en el blog Guerras Posmodernas. La idea era que la actividad de los grupos yihadistas en la región del Sahel y la debilidad estructural de los Estados de la fachada atlántica de África Occidental, por donde entraba de paso la cocaína sudamericana, iban a ser un foco de amenazas para España.

A finales de 2008 presenté en un congreso académico organizado por la Universidad de Granada y el Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) del Ejército de Tierra una comunicación titulada Un Flanco Sur Profundo: el arco de inestabilidad de África Occidental. En sus conclusiones recomendaba una labor activa de España en la región. Mi idea era que España firmara acuerdos bilaterales para proporcionar adiestramiento a los ejércitos locales, permitiendo los ejercicios conjuntos familiarizar a las fuerzas armadas españolas con el entorno. Basta decir que la idea fue recibida siempre entre los militares españoles como una elucubración propia de una aficionado entusiasta pero poco conocedor de los intereses y capacidades reales de España. La tónica general era que a España no se le había perdido nada en África y que una presencia activa en la región era tarea para países con intereses económicos allí, como Francia.

Mi preocupación entonces era que la expansión de Al Qaeda en el Magreb Islámico se llevara por delante a alguno de los débiles estados de la región. Yo pensaba en Mauritania pero finalmente fue Mali en 2012 el país que cayó en una crisis compleja, con golpe militar, revuelta tuareg y finalmente toma del poder en una gran extensión del país por parte de grupos islamistas. El comienzo de una ofensiva hacia la capital propició una intervención militar francesa, que analicé en un artículo para la revista Ejército: Operación Serval: El estilo francés de hacer la guerra (nº891 junio de 2015).

España participó en la Operación SERVAL proporcionando apoyo logístico, estando desplegado desde entonces y hasta la fecha el Destacamento “Marfil” del Ejército del Aire en Senegal. Desde entonces, la presencia militar en África Occidental ha sido constante. Desde febrero de 2013, el Ejército de Tierra participa en la misión de formación europea en Mali (EUTM Mali). Tampoco se deben olvidar los sucesivos despliegues de fuerzas de operaciones especiales de tierra, mar y aire españolas en los ejercicios FLINTLOCK, organizados por el mando regional estadounidense para África (AFRICOM), además de los repetidos intercambios entre la Brigada de Infantería “Canarias” del Ejército de Tierra y el ejército mauritano que arrancaron en 2014.

En marzo de 2015, tuvieron lugar en Madrid las jornadas “El Ejército de Tierra y los retos futuros” donde se abordó la “Contribución del Ejército de Tierra a la seguridad de África”, considerada la “Frontera Avanzada” de España. Esto, es el Ejército de Tierra español asumía por fin diez años después el concepto de Flanco Sur Profundo con otro nombre. Personalmente, tendría ocasión de escuchar al general Ballesteros, entonces director del Instituto Español de Estudios Estratégicos, afirmar que la “vocación africana de España” era sincera y permanente.

Llegados a este punto, la existencia del blog Flanco Sur había dejado de tener razón. Ya no había una opinión pública y una comunidad de expertos a la que llamar la atención sobre la importancia del Sahel para España porque empezaba a existir un buen número de expertos en la materia que llevaban a cabo un seguimiento del tema. Véase, por ejemplo, la base de datos “Yihadismo en el Magreb y el Sahel” gestionada por el Grupo de Estudios de Seguridad Internacional (GESI) y acogida por el Observatorio Internacional de Estudios sobre el Terrorismo. El blog Flanco Sur fue siempre una publicación aperiódica y totalmente amateur que nunca obtuvo ingresos por publicidad ni nunca tuvo previsto implantar un muro de pago. Mientras tanto, la realidad que pretendía cubrir se volvía más compleja y intensa. No sólo porque el blog pretendía con el paso del tiempo cubría más temas, sino porque el ritmo de la actualidad informativa se había acelerado. Hacía falta un equipo de personas a tiempo completo para cubrir una enorme cantidad de temas diferentes. Y mientras tanto, desde la invasión rusa de Ucrania había descubierto otro tema novedoso e incomprendido en España: la Nueva Guerra Fría.

Flanco Sur fue languideciendo por falta de tiempo y energía para abordar una lista enorme de temas tal como se merecían, en un esfuerzo que no obtenía compensación alguna mientras otros temas ignorados requerían un esfuerzo de divulgación. A duras penas el blog reflejaba las compras y transferencias de sistemas de armas de los países del Magreb y África Occidental, junto con algunas noticias destacadas de otros temas de interés. La cobertura de la guerra civil Libia y las insurgencias yihadistas en Mali y Nigeria, que se derramaban hacia los países vecinos, eran prácticamente inexistente. Mientras tanto los conceptos de Flanco Sur y el Flanco Sur Profundo incluían una lista enorme de temas:

  • El narcotráfico y el tráfico irregular de personas en el Estrecho de Gibraltar.
  • La modernización de las fuerzas armadas de Marruecos, Argelia y Túnez.
  • La vigilancia y protección de las fronteras y recursos naturales de Canarias
  • Las novedades en el conflicto del Sáhara Occidental y el Frente Polisario
  • Las insurgencias yihadistas en Argelia y Túnez.
  • La guerra civil en Libia.
  • La amenaza yihadista en Mali, Níger y Burkina Faso.
  • Las adquisiciones y transferencias recibidas por las fuerzas armadas de África Occidental.
  • Las insurgencias yihadistas en el norte de Nigeria y países limítrofes.
  • La piratería en el Golfo de Guinea.
  • Los acuerdos bilaterales en materia de defensa firmados en la región por potencias externas como Brasil o Rusia.
  • La actividad del mando regional AFRICOM y las iniciativas de la Unión Europea en la región.
  • Las iniciativas regionales en materia de seguridad y defensa en África Occidental.

En agosto de 2018 decidí dejar de actualizar el blog Flanco Sur indefinidamente. Lo anuncié por varios medios pero nunca escribí una entrada de despedida a modo de explicación. No faltaron personas que mostraron su interés por el parón. Alguno sugirió convertirlo en un medio de pago. Pero siempre dudé que el blog generase los ingresos suficientes para compensar el tiempo y la energías necesarias para cumplir el objetivo de informar adecuadamente de todos los temas que aspiraba a seguir.

Más de un año después nos encontramos la preocupación por el rearme marroquí (autorizada la venta de 25 F-16V Block 72, la modernización de 23 F-16C Block 52+ y la venta de 36 helicópteros AH-64E Apache) mientras la armada argelina ha hecho exhibición de ciertas capacidades que son ampliamente superiores a la española. La brecha tecnológica se ha ido cerrando en la última década, marcada por la evidente decadencia de las fuerzas armadas españolas.

La modernización de las fuerzas armas marroquíes y argelinas, con la acumulación de nuevas capacidades, no debe considerarse nunca aislada del contexto local de competencia por la supremacía militar en el Magreb ni de las relaciones de España con ambos países. Esto es, considerar las capacidades sin estudiar las intenciones. Pero la experiencia nos ha enseñado desde el 2011 que la realidad política de la región es impredecible y altamente volátil.

Mientras tanto, el viejo concepto del Flanco Sur desde la perspectiva de la OTAN, el arco Mediterráneo, reapareció en 2018. En la cumbre celebrada en Bruselas se decidió lanzar una iniciativa de enfoque integral orientada al Flanco Sur, el Southern Hub. Un año antes, el CIDOB de Barcelona había organizado un evento sobre el papel de Rusia en los Flancos Sur y Este de la OTAN. El CIDOB publicaría la obra colectiva Guerra en tiempos de paz. La estrategia de Rusia en los flancos Sur y Este de la OTAN que incluiría un capítulo obra mía titulado Rusia en el Mediterráneo Oriental, ¿un contrapeso a Occidente?.

En perspectiva, el blog Flanco Sur vivió sus dos últimos años de actividad, antes del parón indefinido, justo cuando el concepto era revitalizado desde la OTAN y cuando los temas de un ámbito limitado que dieron motivo a la creación de la página en 2002, las fuerzas armadas del Magreb, volvían a captar la atención del público. Quizás sea el momento de retomar el blog, aunque sea con una actividad poco intensa, y concentrar los esfuerzos en un número limitado de temas:

Me reservo tocar otros temas a mi completo libre albedrío. Este nuevo enfoque supone sacrificar los temas del África Occidental que constituían el Flanco Sur Profundo. Pero se trata de una cuestión de economía de fuerzas. Por suerte, hay otras personas en España escribiendo sobre la situación de los países del Sahel y bastará dar cuenta de su trabajo. Mientras tanto, espero publicar en papel algunos artículos sobre temas relacionados con el Flanco Sur y el Flanco Sur Profundo. Así que no seré una desvinculación total.