Tras la visita de Gaddafi a París en 2007 Libia firmó un contrato con Dassault para la puesta a punto de los Mirage F1, que no una modernización. Los trabajos estaban en curso y al parecer sólo cuatro aviones habrían sido puestos en condiciones a estas alturas. Dos de ellos protagonizaron una huida a Malta.

Libia recibió a finales de los setenta 16 monoplazas Mirage F-1E, 16 monoplazas Mirage F-1AD (versión simplificada de ataque a tierra) y 6 biplazas Mirage F-1B.