Recientemente pudimos ver dos buques militares en manos rebeldes atracados en el puerto de Bengasi. Se trataba de la patrullera lanzamisiles 416 “Tariq Ibn Ziya” (Clase Nanuchka II) y la corbeta 212 “Al Hani” (Clase Koni). Resultaba extraño que permanecieran en puerto teniendo ambos un sistema de misiles antiaéreo SA-N-4 (versión naval del SA-8 “Gecko”) que podrían haber marcado una diferencia en los inicios de la ofensiva gubernamental contra Ras Lanuf. A pesar de su alcance máximo de 9km. en sus versiones iniciales su presencia podría haber disuadido a los aviones gubernamentales de acercarse a la ciudad donde se vio un transporte bimotor An-26 dando vueltas (posiblemente en funciones de observación aérea o mando y control). Es más, al parecer la ruptura del frente se logró con la llegada de carros de combate T-72 (el más avanzado existente en Libia) mediante un desembarco anfibio que difícilmente se habría producido con buques rebeldes dotados de misiles antibuque operando en la zona.

Finalmente se vieron imágenes de la corbeta “Al Hani” fuera de puerto. Y el día 15 de marzo se vio al petrolero “Anwaar Afriqya” atracado en Bengasi tras ser supuestamente capturado por los rebeldes cuando iba camino de algún puerto en manos de gobierno. Sería la primera operación naval rebelde con éxito.

En el momento en que transcendieron las primeras fotos de los buques rebeldes no fue posible identificar a la 416 “Tariq Ibn Ziya”, por lo que lo he hecho ahora en la foto correspondiente. Tras informarse de la presencia de buques de desembarco LST clase “Polochny” he actualizado la información en la página correspondiente a la marina libia.